El cannabis es una planta originaria de Asia central y norte, conocida por sus diferentes usos en nuestras vidas, ya sea mediante ingestión, medicinal o psicotrópicamente. Es una planta dioica, es decir, que hay plantas macho (expulsan polen) y plantas hembra (contienen óvulos). Actualmente se sabe que existen tres diferentes tipos de Cannabis: Cannabis sativa (alto contenido de THC), Cannabis indica (contenido intermedio de THC y CBD) y Cannabis rudelaris (De uso industrial con bajo contenido de THC). El tetrahidrocannabinol delta-9 (THC) es el cannabinoide psicoactivo más abundante en la planta y es por este componente que existe una gran polémica acerca su legalización ya que a pesar de tener propiedades terapéuticas ya sea como analgésico, antioxidante, oxigénica, etc., tiene efectos adversos como cansancio, somnolencia, mareos y sequedad en la boca. El cáñamo por su parte (cannabis macho) debido a que no bota el fruto contenedor del THC puede ser utilizado de muchas maneras muy productivas como la creación de fibras textiles, materiales de bioconstrucción de gran resistencia, combustibles ecológicos, aceites medicinales, pomada, etc.