El orden económico liberal imperante desde el final de la II Guerra Mundial generó un efecto de globalización de las cadenas de valor que involucra a prácticamente cualquier país abierto al comercio. Ecuador desde 2007 ha tenido una política económica marcada por el impulso de los procesos de internacionalización de las empresas y productos nacionales, que ha llevado a un crecimiento notable del país en términos macroeconómicos, con EEUU, la Unión Europea (UE) y China como socios comerciales fundamentales. El presente trabajo de investigación explora de qué forma la actual guerra comercial, iniciada por Donald Trump desde la Casa Blanca y respondida por Beiging, puede repercutir en la economía ecuatoriana. A partir de un análisis de inteligencia de mercados se concluye que, si bien Ecuador tiene una menor exposición a la guerra comercial por su posición periférica de lo que lo están otros actores más centrales, como la UE, la disminución de la demanda internacional repercutiría en una disminución de las exportaciones ecuatorianas.